Centro de Salud Familiar al servicio de la localidad de Chañaral Alto y alrededores. "Siempre junto a la Familia"
Para evitar los problemas de salud es muy importante que el niño/a acuda a todos los controles del Niño/a Sano que le corresponden y cumpla con el calendario de vacunas.
La fiebre indica que el niño o niña está enfermo(a). Es el medio que utiliza el cuerpo para luchar contra la enfermedad. En sí misma, la fiebre no es perjudicial. Excepto cuando la fiebre sobrepasa cierto límite que es variable en cada niño y niña.
Se recomienda que la fiebre nunca sobrepase desde los 38,5° a los 39° celcius medidos en la axila. Si al tocarlo(a), te parece que el niño o niña está caliente, tómale la temperatura para verificar si realmente tiene fiebre.
¿Cómo tomar la temperatura?
Es fundamental contar en la casa con un buen termómetro y saber usarlo correctamente. Los termómetros de mercurio hay que utilizarlos con cuidado y sólo para tomar temperatura axilar nunca dentro de la boca y tampoco en el ano.
Antes y después de tomar la temperatura limpia el termómetro y guárdalo en un lugar fuera del alcance de los niños/as.
* Cuando la fiebre dure más de 48 horas.
* Cuando no pueda bajar la fiebre por debajo de 39, 5ºC.
* Cuando, a pesar de bajar la fiebre, persiste el compromiso del estado general.
* Cuando el niño o niña tenga otros problemas además de la fiebre, como el cuello rígido, vómitos, diarrea, dolor de oídos o una erupción cutánea.
Deposiciones líquidas, siempre es importante prestarles atención. Generalmente se producen por virus y el cuerpo se defiende tratando de expulsarlos. No se deben dar remedios que detengan la diarrea a menos que sean indicados en el centro de salud.
La diarrea se reconoce si: las deposiciones cambian de color, aumentan en frecuencia, presentan gotitas de sangre y/o cambian a un olor más fuerte.
Las diarreas agudas pueden provocar deshidratación y desnutrición en los niños/as.
Signos de deshidratación:
Lengua seca: aumentar leche materna de a poco.
Lengua seca y llanto sin lágrimas: llevar inmediatamente al centro de salud más cercano.
¿Qué hacer?
Es conveniente llevarlo a la consulta médica, para evaluar la situación e indicar el procedimiento adecuado. Lo importante es mantener a los niños hidratados, por ejemplo: con sales de rehidratación oral.
La higiene es fundamental para evitar las diarreas. Es muy importante no descuidar los hábitos como lavarse las manos antes de darle la comida al niño/a, cuidar la higiene de los alimentos y los utensilios, entre otros.
Vomitar una o dos veces en general no es nada grave. Se vuelve un problema cuando el niño o niña vomita a menudo o más grave si al mismo tiempo tiene diarrea.
¿Qué hacer?
Niños y niñas:
* Dale pequeñas cantidades de líquido, como agua, jugos aguados o paletas de helados.
* Cuando el niño o niña vomita con frecuencia, 3 ó 4 veces en 2 horas.
* Cuando tiene fiebre, la temperatura axilar es superior a 38.5ºC y vomita.
* Cuando está muy cansado(a) y se niega a comer o beber.
* Cuando al vomitar el niño o niña tenga un dolor fuerte o constante en el estómago.
* Cuando presente signos de pérdida de líquidos (deshidratación) como:
– Ojos hundidos
– Piel o boca secas
– Menor cantidad de orina
– Orina de color amarillo oscuro
Si el niño y niña no evacua el intestino cada día, no quiere decir necesariamente que esté estítico(a). Cuando el niño y niña está estítico(a), su excremento se ve como bolitas duras y secas que se evacuan con dificultad.
¿Qué hacer?
* Asegúrese que su hijo o hija tome suficientes líquidos.
* Si lo amamanta, siga haciéndolo.
Dale:
* Ciruelas secas o su jugo y pasas de uva.
* Pan de trigo integral, cereal o queques de salvado de trigo.
* Mucho jugo y agua.
* Mucha fruta fresca, exceptuando las manzanas y el plátano, que son astringentes.
* Cuando el problema dure más de 5 días.
* Cuando vea sangre en los excrementos del niño o niña.
* Cuando el niño o niña llore.
Las infecciones respiratorias son muy comunes y son provocadas principalmente por virus que están presentes en el aire. Se presentan con secreción clarita en la nariz, congestión nasal y ánimo decaído. Normalmente se trata de infecciones leves, pero en los casos de mayor gravedad estas podrían suponer un peligro para el niño/a, por lo que es importante estar atento para que puedas entregarle los cuidados necesarios.
Los síntomas principales son: Tos, fiebre, disfonía (voz ronca), respiración rápida, quejidos, ruido o hundimiento de las costillas al respirar, dificultad para alimentarse o para dormir y respiración agitada. Nunca utilices remedios sin la indicación de un profesional.
Debes acudir al centro de salud si tu hijo o hija presenta estos síntomas.
¿Qué hacer?
Se debe limpiar frecuentemente la nariz, mantenerlo/a en un lugar tranquilo o en reposo y darle mucho líquido. Pon atención a las corrientes de aire y los cambios de temperatura.
Para evitar las infecciones respiratorias hay que evitar el contacto de los niños/as con personas que se encuentren resfriadas, con gripe o tos. No se debe exponer a los niños/as a ambientes contaminados con humo de cigarro, y es importante ventilar el hogar diariamente y aumentar el lavado de manos para evitar contagios.
Algunas conductas de los niños/as pueden revelar la existencia de problemas en la visión. Observa si se acerca mucho para mirar los dibujos, si se queja de molestias en los ojos o si se le irritan. En el caso que estos síntomas se mantengan en el tiempo, debes consultar a un especialista.